Idea y Proyecto

estela-rolandoLa actitud descalificadora de la vida y de su cuidado, como si hubiéramos perdido el rumbo como humanidad, genera nuestra motivación para proponer el Centro de Formación para la Vida. Más allá de los saberes previos, del nivel académico alcanzado, del nivel de información adquirido, todos tenemos una responsabilidad ineludible: cuidar la vida, la propia, la de los semejantes y la del entorno. A partir de la vida todo es posible, sin ella nada.

El futuro mismo de la humanidad depende de nuestras relaciones unos con otros y de nuestra relación con el mundo que nos rodea. Un cambio ya no es suficiente, no alcanza con cambiar las cosas de lugar, necesitamos una transformación, dando lugar a una nueva ética, fruto de la integración. Necesitamos admitir la unicidad de la especie humana y la importancia de la vida en todas sus manifestaciones. Vivenciar la vida, vivir cada instante en conexión.

Albert Sweitzer se planteaba: “todo verdadero conocimiento se transforma en vivencia. El conocimiento del mundo se transforma en mí en vivencia del mundo. Esta vivencia me llena de respeto ante el misterioso deseo de vida que alienta en todo. La vida como tal es sagrada. Si la expresión de respeto por la vida como sentimiento generalizado parece poco viva entre nosotros, hay que reconocer que este sentimiento una vez vivenciado por una persona, no la abandona nunca más.”

Estela Piperno

 

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Objetivos

 Estimular el desarrollo de los potenciales humanos y su integración, para favorecer una conciencia ética, ampliada y coherente, que posibilite una vida armónica entre los hombres, en la aceptación de la diversidad.

 Favorecer la evolución, desarrollo y preservación de la vida en todas sus manifestaciones.

 Generar un ámbito propicio para el crecimiento, mediante la estimulación de ecofactores positivos.

 Reconectar con los aspectos básicos de la vida aumentando la integración con uno mismo, con el otro y con la naturaleza.

 Trabajar en grupo desde una nueva poética del encuentro humano , y una nueva sensibilidad ante la vida.

 Trabajar sobre el afecto y buen trato que todo ser humano necesita y tiene derecho a recibir, sin importar su edad, condición social, cultural, económica o de salud. La afectividad constituye un “solvente universal”, ante las más diversas conflictivas.